CULTURA

Un libro embajador de los valores de Tindaya

Sofía Menéndez 2 COMENTARIOS 12/09/2017 - 12:49

Se acaba de iniciar el periplo para presentar un libro sobre los valores el espacio protegido de la Montaña de Tindaya. Un acto que comenzó en Fuerteventura que se repetirá por todas las Islas y ciudades más importantes de España, como Bilbao, Barcelona o Madrid.

Como señala el prólogo, “Tindaya es geología, paisaje, historia, naturaleza, leyenda y cultura. Y también es una extraordinaria paradoja contemporánea: sus valores la han convertido en el espacio con mayor número de legislaciones protectoras de Canarias al tiempo que los poderes la quieren transmutar en una mera mercancía que pueda ser ofrecida al dios del turismo. Se trata, en definitiva, de entregar el más preciado patrimonio colectivo al turbio mundo de los negocios privados”.

La intención de los autores es demostrar que Tindaya no puede ser un nuevo centro de consumo. La introducción concluye mencionando al escritor José Saramago que explicó una vez que “sólo un pueblo que se respeta a sí mismo puede atraer a un turismo respetuoso”.

“Transformar el paisaje, ignorar nuestro pasado, desproteger nuestro patrimonio, robar nuestro dinero y desoír las voces que claman respeto son los caminos tomados hace tiempo por los defensores políticos de un proyecto donde el arte solo ha sido una cortina de humo para impedir que se vea la Montaña. Si logramos disipar el humo comprobaremos que el Monumento ya existe”; esa es la intención última de este libro, según sus autores.

Este texto está coordinado por el historiador Jesús Giráldez, autor también de Tindaya: el poder contra el mito, publicado en el año 2007. En estos últimos cuarenta años, Tindaya –subraya la introducción- fue puesta a disposición de empresas que le extrajeron su maravillosa piedra, dañándola irremisiblemente. Y, a partir de 1995, los poderes políticos y económicos (que en Canarias no quedan separados ni por una disimulada línea divisoria formal) encuentran la coartada perfecta para perpetrar un asalto, a cara descubierta, a las arcas públicas. Si de algo ha servido el proyecto del escultor Eduardo Chillida ha sido para obtener un vergonzoso récord: conseguir que Fuerteventura cuente con la “presunta” obra de arte más cara de la Historia: sin moverse una piedra se han dilapidado, aproximadamente, 30 millones de euros.

Pero Tindaya también es sinónimo de resistencia, señala el prólogo. “Miles de personas han contribuido y contribuyen diariamente a defenderla. A pesar de tratarse de una lucha desproporcionada (instituciones, recursos públicos y medios de persuasión frente a la organización colectiva y el trabajo voluntario) el esfuerzo, la audacia, la creatividad y la constancia han conseguido contrarrestar las mentiras sobre las que se sustenta un proyecto insensato y destructor”.

La Coordinadora Montaña de Tindaya presenta un texto con numerosas fotografías y la colaboración de 25 expertos en la montaña sagrada de los mahos

Este libro es, para sus autores, una más de las respuestas que ofrece la colectividad ante este “atentado contra nuestra naturaleza y nuestra cultura”.

El texto trata también “la última ocurrencia del poder político en torno a Tindaya que ha sido la de crear una Fundación Pública en la que, cosas de la ultraperificidad, la voz decisoria en cuestiones monetarias e ingenieriles la tiene una empresa vasca, Zabalaga Leku SL, cuyos accionistas son los herederos de Eduardo Chillida. La idea vertida por la Fundación es otorgar la obra a una empresa privada que, a través de la explotación del parque temático en que pretenden convertir Tindaya, recupere la inversión empleada en vaciar la Montaña. Y el único argumento utilizado en la actualidad por los valedores de este proyecto (que se alimenta de corrupción y caciquismo a partes iguales) es que atraerá millones de turistas”.

2 Comentarios

Tindaya no se toca!!
Una magnífica obra, muy completa, amena en contenidos y llena de buenas fotografías. Fue presentada ayer en el Ateneo Miraflores, de Santa Cruz de Tenerife. Mi más sincera enhorabuena a los autores y a la coordinadora en defensa de la montaña de Tindaya por esta loable y acertada iniciativa. ¡Salvemos Tindaya de los especuladores!

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